A mi alrededor solamente oscuridad, ninguna emoción, sin ganas de moverme, no tenía motivaciones, solo quería seguir como estaba, tumbado, inmovil, sin ningún pensamiento que fuera capaz de generar el más mínimo deseo de absolutamente nada, -probablemente sea esto la vida- pensaba mientras esta pasaba, sin nada mas.
En un momento determinado, tras minutos, horas o años, descubrí, a lo lejos un pequeño resplandor que me inquietó, empecé a sentir una cierta curiosidad, curiosidad que fue creciendo a la vez que esa luz se acercaba, esta fue actuando como un resorte que me hacía salir de mi letargo, descubrí que, en realidad, era un ser vivo con necesidades, deseos y ganas de salir de aquel agujero oscuro en el que estaba.
Conforme fue pasando el tiempo, aquella luz iba tomando una forma cada vez más precisa y me sentía cada vez mas fuerte, descubrí facetas nuevas en mi, la risa, la alegría, el deseo, el gusto, la luz.
Hace poco descubrí que aquella luz que me estimulaba tenía forma precisa, eran tus ojos cuando sonries, los que me sacaron de lo mas oscuro y me devolvieron las ganas de vivir, me enseñaron de nuevo lo que es sentir y sobre todo lo que es querer. Desde entonces vivo enganchado de ellos y me da miedo la oscuridad. Quiero que, siempre, sigas siendo mi luz
En un momento determinado, tras minutos, horas o años, descubrí, a lo lejos un pequeño resplandor que me inquietó, empecé a sentir una cierta curiosidad, curiosidad que fue creciendo a la vez que esa luz se acercaba, esta fue actuando como un resorte que me hacía salir de mi letargo, descubrí que, en realidad, era un ser vivo con necesidades, deseos y ganas de salir de aquel agujero oscuro en el que estaba.
Conforme fue pasando el tiempo, aquella luz iba tomando una forma cada vez más precisa y me sentía cada vez mas fuerte, descubrí facetas nuevas en mi, la risa, la alegría, el deseo, el gusto, la luz.
Hace poco descubrí que aquella luz que me estimulaba tenía forma precisa, eran tus ojos cuando sonries, los que me sacaron de lo mas oscuro y me devolvieron las ganas de vivir, me enseñaron de nuevo lo que es sentir y sobre todo lo que es querer. Desde entonces vivo enganchado de ellos y me da miedo la oscuridad. Quiero que, siempre, sigas siendo mi luz

No se para que me molesto en ir al cine, gastarme 7 euros y ver una peli de 2 horas y media. Si vuelvo a casa, leo tu blog y me emociono mas en una lectura de 5 minutos...
ResponderEliminarUna abrazo enamorados.